Se conoce como “moda” al fenómeno social en el que destacan determinados estilos de vestimenta y calzado. Estas tendencias se van transformando y cambiando con el tiempo, y estos cambios están sujetos a las costumbres, culturas, entorno y gustos de quienes las consumen. Esto quiere decir, que la tendencia de la moda es de carácter pasajero. En un sentido más amplio se refiere a la tendencia predominante sobre algún objeto, lugar, hábito o práctica. Varios expertos afirman que la forma de vestir es sólo un intento de la humanidad por hacer mucho más fácil la integración a nuevos grupos, ya que a través de la apariencia es posible definir una identidad sin que implique mucho de la personalidad verdadera. Esto significa una ventaja, pues así un individuo puede sentirse un poco más seguro al momento de entrar en un nuevo círculo social, tratando de lucir como sus iguales lo hacen. El estilo de una persona se basa en el aspecto estético externo que se percibe a través de los sentidos, que lo hace característico y propio. Lo definen todos los elementos que conforman la imagen exterior que trasmitimos, el maquillaje, el peinado, el vestuario, los complementos, el perfume, incluso la forma de andar y desenvolverse. Cuando nos vestimos, nos expresamos creando nuestro estilo, este se modifica con la edad, las circunstancias laborales y económicas, las relaciones sociales, tipo de vida que llevamos, nuestro propio aspecto físico, y por supuesto las tendencias de moda de cada año.

Cortesía social: La cortesía suele estar presente en los diferentes espacios y actividades en las cuales se llevan a cabo diversas relaciones interpersonales. Por ello, la cortesía también es considerada por muchos como un valor moral y social a través del cual los individuos actúan de manera respetuosa, bajo las normas de educación, son atentos y cuidadosos al tratar a los demás. La cortesía es una llave que abre corazones. Cuando las personas son educadas se ganan el cariño y la consideración de los demás. Una sonrisa sincera, una palabra amable, una mirada compasiva y de respeto son pequeños gestos que tienen un efecto tremendo en las personas. Independientemente del grado de cultura o riqueza de una persona, su educación viene a ser una característica esencial para ser aceptada y respetada. Ser educado significa respeto y consideración al prójimo.
- Es posible que diez reglas no sean suficientes para ver de forma exhaustiva todo lo que abarca el tema de la etiqueta social y los buenos modales. Pero son una importante base en la que situarse para quedar como una persona bien educada. 1. Saber saludar. El saludo es un gesto de cortesía que debe hacerse a todo el mundo, con independencia del grado de cercanía que se tenga. El saludo puede variar en función de esta «relación» de cercanía. 2. Saber presentar. Social o laboralmente es preciso hacer presentaciones de personas que no se conocen entre sí, bien sea en una fiesta o celebración, o bien sea en una reunión de trabajo. 3. Saber hablar. Las conversaciones son un eje importante en la relaciones sociales o laborales. Hay que saber cómo y de qué hablar. 4. Saber escuchar. Si es importante saber hablar, es tanto o más importante saber escuchar. Estar atento a lo que dicen los demás. Remarcamos, saber escuchar que no es lo mismo que oír. 5. Saber vestir adecuadamente. El vestuario es la mejor tarjeta de presentación de una persona. Cambiar un mala primera impresión es bastante difícil. Hay que saber vestir de forma correcta en función del qué, cómo, cuándo y dónde. 6. Ser puntual. La puntualidad dicen «es la cortesía de los reyes». Ser impuntual significa hacer esperar a otras personas, hacerlas perder un tiempo que no deberían malgastar en esa espera. Es una gran falta de cortesía y de educación. 7. Ser respetuoso. Las personas tienen sus ideas, sus creencias, sus formas de ver las cosas… y todo eso hay que respetarlo. El respeto también supone tratar a la gente acorde a su cargo, edad o jerarquía. El respeto supone no tutear a un desconocido. 8. Ser cordial y amable. Es importante tratar a los demás con amabilidad y cordialidad. No cuesta nada y se consigue mucho. Una frase mal dicha, un gesto grosero, un tono de voz inadecuado… son formas de actuar que no favorecen nada la buena convivencia entre las personas. En cambio, saber pedir las cosas «por favor», dar las «gracias», saber pedir disculpas… ayudan a mejorar nuestras relaciones con los demás y ayudan a tener una convivencia muchos más cordial y pacífica. 9. Saber despedir. Un saludo es un inicio. Una despedida, es un término, una conclusión. Hay que saber terminar una celebración, una reunión, una visita… de forma educada y cordial. 10. Ser cívico. Importante, aunque parece un término caído en el olvido. Tirar un papel al suelo, una colilla, una lata de refresco; dar los buenos días, respetar el mobiliario urbano, ceder el paso, sujetar una puerta, etc. son formas de actuar en la vida que deben inculcarse a todo el mundo; hay que enseñar estas reglas y formas de comportarse tanto en casa como en el colegio-escuela.

Cortesía laboral: Los buenos modales son necesarios para vivir en sociedad, y más aún cuando de su lugar de trabajo se trata, ya que ayudan a crear un buen ambiente laboral. Al llegar cada mañana a la empresa es recomendable saludar a los compañeros que nos encontremos en la escalera, en el ascensor, en los pasillos, etc. Aunque sean de otra oficina o de otra compañía que están en nuestro mismo edificio. Es una muestra de cortesía que debemos tener como cualquier persona bien educada.
Normas básicas que todo empleado debe poner en práctica:
1. Recuerde siempre pedir las cosas por favor y nunca olvide dar las gracias cuando reciba un servicio.
2. Siempre que llegue a su lugar de trabajo se debe saludar, sin importar que las personas presentes contesten o no, usted ya cumplió con su deber.
3.Reconocer que se ha cometido un error, disculparse si involuntariamente, tropezó con alguien o le causó algún tipo de perjuicio.
4. Al hablar, evitar usar un tono de voz muy alto y el uso de palabras malsonantes e inapropiadas.
5. En la hora del almuerzo, cuando se junta con sus compañeros es muy conveniente saber comportarse en la mesa, comer de forma correcta, pedir las cosas por favor y no usar el teléfono móvil mientras está comiendo. Los buenos modales, la cordialidad, la sencillez y la discreción son buenos principios para mantener unas correctas relaciones con los compañeros de trabajo. Un mal ambiente de trabajo genera tensiones, baja productividad y estrés.

https://www.youtube.com/watch?v=qNKs1XSDigs
Todo esto ayuda a resaltar la importancia de tener buenos modales tanto social y en otras áreas. Demuestra lo educados que somos y el respeto que conlleva ser cortes . Resalta la clase de personas que somos y de quienes estamos rodeado.